Mi Pobre y Dulce Angelito - Sadismo disfrazado de comedia


Cuando Disney anunció el "remake" de Home Alone (Mi Pobre Angelito) la rotación de la Tierra se vio momentáneamente interrumpida debido a la fuerza de la población entera del planeta rodando los ojos a la vez. A nadie le entusiasman los remakes de películas clásicas, pero el cinismo a este punto es más que palpable. La divulgación del trailer unos meses después contribuyó sobremanera a la negatividad del público hacia este filme.


Estrenada el día de hoy en Disney+, puedo confirmar que no importa lo mala que pensaran que esta película podía ser: es aún peor.

"Mira mi película o te disparo."
"Entonces vacía la maldita arma en mi cara, niño."

Es fácil pensar que tal vez uno está cegado por la nostalgia y se niega a ver los puntos fuertes de esta entrega sólo por compararla con los recuerdos agradables de la película original, pero es innegable que desde un punto de vista objetivo (i.e. viendo esta película mientras se hace uso del cerebro) y juzgándola bajo sus propios méritos sus desventajas superan en creces a sus casi inexistentes momentos positivos.

No se dejen guiar por la apariencia de alegría. Esta película es depresiva.

Pero compararla con la original es inevitable (si no lo quisieran, habrían hecho una película basada en una idea diferente y bajo un nombre distinto), así que lo voy a hacer. Todos recordamos la primer película, y la mayoría de nosotros lo hace de manera afectuosa. Una historia sencilla, perdurable y relacionable, puntuada por elementos de humor caricaturesco en la cual un niño se ve abandonado accidentalmente por su familia en época navideña y se ve obligado por las circunstancias a defender su hogar del ataque de ladrones mientras su soledad le hace contemplar lo importante de la vida. Una secuela surgió poco después con una historia muy similar al punto de ser calificada de falta de imaginación, pero aún con tanto sentimiento como la primera. Tres secuelas más surgieron después, pero claramente con fines puramente económicos y completamente olvidables.

"Oh. ¡Hola, persona cuya presencia en esta película es mínima e inconsecuente, a pesar de lo que los avances implicaban!"

Esta nueva entrega es tan cínica como las últimas secuelas, pero con una trama considerablemente más desagradable. Tal vez eso la haga menos olvidable, pero también menos atractiva. La diferencia más importante es que los intrusos a la casa del niño son los verdaderos protagonistas, y en lugar de ser ladrones en busca de fortuna son personas normales tratando de recuperar algo que les pertenece y necesitan con urgencia.


Esta es una diferencia importante, porque si bien la excesivamente complicada trama se contorsiona torpemente para justificar la presencia de estos individuos en una casa ajena sin invitación, ellos son personas desesperadas pero ultimadamente buenas. En la original, ver a los intrusos siendo víctimas de cada vez más dolorosas trampas es satisfactorio, siendo que son villanos con intenciones de causar daño a un niño, pero ver a gente básicamente inocente que no le desea ningún daño en las misma situación (particularmente cuando se trata de un niño rico riendo mientras lastima a personas pobres, más allá de la confusión que lo lleva a hacerlo) es absolutamente desagradable y sólo puede ser disfrutado por aquellos incapaces de empatía. Lo mejor que puede decirse de esta secuencia es que, a diferencia de en la original, aquí es mucho más corta.

Una mujer llora de desesperación luego de que un niño se negara a escucharla, le lanzara proyectiles y le prendiera fuego a sus pies, mientras ella sólo busca recuperar una pertenencia personal para salvar su hogar. ¿POR QUÉ NO SE RÍEN?

Como consecuencia, sólo los más sádicos pueden llamar a esta película una "comedia", siendo que es mucho más cercana al género de horror. Pero incluso dejando de lado los burdos intentos de humor físico, la película cuenta con diálogo muy raramente entretenido, y terribles intentos de parecer vigente haciendo constante mención de términos actuales. La película original es prácticamente eterna, pero ésta será instantáneamente anticuada en unos meses. Todo rematado por un final excesivamente largo y que tiene muy baja opinión de la audiencia.


"Oh. ¡Hola, persona cuya presencia en esta película es mínima e inconsecuente, a pesar de lo que los avances implicaban!"

Como dato extra es necesario mencionar que a pesar de ser efectivamente un remake esta película es una secuela de la original, haciendo mención a los eventos de la misma. Esto no afecta en prácticamente nada a la historia, salvo que sirve como excusa burda para explicar la ausencia de presencia policial.


En resumen, tengan aprecio por la original o no, esta película no puede ser recomendada bajo ninguna circunstancia. Le doy un puntaje de 10/257 árboles de navidad.

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